¿Que pedo con esta gente?
Hace todavía un par de años podía afirmar que México era un país seguro para quien no anduviera en malos pasos. Todavía hace año y medio un buen amigo español que vive en Alemania me buscó para preguntarme que tan seguro era México, si podía traer su equipo fotográfico con confianza, por cuales lugares era seguro andar etc. La pregunta, como siempre, me incomodó, mucho, se me subió lo Juarez a la cabeza y estuve a punto de contestarle una grosería ¿cómo se atrevía a pensar que éste amable país pudiera ser peligroso para visitar? En las pocas oportunidades que he tenido de vivir fuera del país siempre me hacían esta pregunta ¿es seguro México? Y con mucha confianza siempre respondí que si, en pocas palabras, metía mis manos al fuego por mi país.
¿Y ahora? No se que decir, cuando llegué a Vallarta hace casi 20 años esto era pueblo quieto, recuerdo que en algunas colonias del centro podías ver casas con la puerta abierta a plena madrugada, “pa que fresquiara” ¿robos? En semana santa a veces, ¿balaceras? Muy contadas y eran noticia que se repetía por días, esas cosas no pasaban aquí; en la parte norte de la bahía mucho menos, si esto era pueblo quieto Nayarit era un lugar aletargado, la vida parecía pasar lenta, amable, segura.
Las cosas han cambiado tanto, delante de nuestros ojos vamos perdiendo el paraíso en todos sentidos, se acaban las selvas a favor del desarrollo, desvían y secan ríos para construir condominios, acaban con árboles centenarios para acomodar carros y enriquecerse con eso, destruimos costas para tener marinas y anunciarlas con bombo y platillo, organizamos regatas y eventos para que todos vean lo bien que estamos, ajá.
Y, si todo esto es grave, además jugamos al tiro al blanco con la gallina de los huevos de oro, y todos le tiramos; día a día el miedo toma un lugar entre nosotros, se vuelve nuestra compañía, nuestro consejero, algunos tienen un miedo pequeño, que está creciendo, algunos tenemos un miedo ya adulto, pero todos, poco a poco estamos adoptando uno. Es imposible no hacerlo, noticias como las de los recientes meses, balaceras por todos lados, muertos y ejecutados por todos lados, levantados, desaparecidos, batallas en vía pública y lo que nos faltaba, robos y retenes en la carretera, ahora los delincuentes cierran impunemente carreteras para despojar a quien pasa por ahí de sus carros y nadie dice nada, todos tenemos miedo y los que nos deben cuidar, o tienen mucho más miedo que nosotros, o son parte de esto y muy probablemente las dos cosas juntas, entonces ¿quién podrá defendernos?
Jean-Jacques Rousseau en su contrato social postula la idea de que una sociedad se constituye para el bien común, Rousseau piensa que la obligación social no puede estar fundada legítimamente en la fuerza, sino, en una convención establecida entre todos los miembros del cuerpo que se trata de constituir en sociedad. En esta convención cada asociado se enajena totalmente y sin reservas, con todos sus derechos, en favor de la comunidad, de modo que la condición es igual para todos y cada uno gana el equivalente de todo lo que pierde y obtiene más fuerza para conservar lo que tiene. Todos aceptamos este pacto al circunscribirnos en las leyes que nos rigen y nos dan forma como sociedad, pero ¿qué pasa cuando quien debe hacer valer estas leyes, quien debe cuidarnos a todos porque así lo elegimos todos, falla? Evidentemente el pacto se comienza a romper, poco a poco, pero las fisuras serán cada vez más graves, mas evidentes, cada vez menos de nosotros seguiremos las reglas que nos unen como sociedad, perderemos todo.
Digo y sostengo que todos le tiramos a la gallina de los huevos de oro, la gallina es este destino turístico del que todo vivimos y en él vivimos, y todos y cada uno hemos hecho algo en su contra, hay que recordar que la omisión es un pecado, tal vez, el peor de todos; pero todos hemos hecho algo para llegar a este punto, hasta hace muy poco ser “narco” estaba inn, todos quería parecer narcos, eso da prestigio, da poder, infunde miedo, admirábamos a quienes ostentaban tal poder, nos gustaba tener amigos ricos, que pagaran nuestras cuentas, nunca cuestionamos de donde venía ese dinero, nos gustaba que nos compraran una casa en efectivo, un carro, una cena para 20 personas, botellas de Moet para tirar en una noche de copas, cajas de Buchanans para los amigos, no nos importaba.
Cuantas veces escuché “si yo no estoy metido a mi no me pasará nada” ¿no?.
Ignoramos siempre la depredación del pueblo, nuestro único valor como destino era el pueblo, sus selvas y su entorno, lo acabamos para construir condominios de millones de pesos cada uno, con unos cuantos millones de pesos un inversionista a la vuelta de unos años tenía unos muy buenos cientos de millones, todos nos congratulamos de esto pues “traía desarrollo” “incentiva la economía” No hay mas ciego que el que no quiere ver ¿quién va a comprar un condominio de 1 o 2 millones de dólares con una vista a más condominios, donde la selva fue domesticada a favor de jardines y prados donde se juega golf? Muchos sí, pero cada vez menos. Vendimos la gallina de los huevos de oro en un arranque de avaricia, nos olvidamos que la gallina siempre dará huevos, el caldo dura unas horas.
El pacto social nos está reventando en la cara, nos damos cuenta que nuestras autoridades no se preocupan por nosotros, pero ¿nosotros nos preocupamos por ellos? Realmente ¿supimos por quien votamos? ¿a quien elegimos? ¿a quien pondría el electo a manejar las cosa? ¿lo sabíamos? ¿nos preocupó? Me recuerda a una amiga mia que siempre que la veo me reclama muy sentidamente que nunca me preocupo por ella, que nunca le llamo ¿lo hace ella?.
Decía Platón que el hombre es un animal político, lo que no le dijeron a Platón fue que el hombre es un animal domesticado, para este efecto tan inútil como el mejor perro de cacería con un tutú y zapatos para que no se lastime las patitas, así estamos con nuestra capacidad política canjeada por comodidad, TV por cable, carro del año, escuelas privadas, fashion, y nunca pensamos en la fragilidad de nuestro entorno, que el pacto se está rompiendo, que las autoridades ya no funcionan y que todos debemos hacer algo, exigir, interesarnos, debatir, lo que sea, menos ignorar, voltear la cara.
Yo no puedo, no quiero pasar por alto lo que está ocurriendo, desde hace dos meses mas o menos estamos siendo testigos del horror, de muerte y mas muerte, inseguridad, extorsiones, cosas que no se veían así en mi país mucho menos en esta ciudad, dicen que se “están acomodando las cosas” que lo que pasa es que el “Chapo” está retomando la plaza, que esto es natural, que ya pasara… Alguien que ayude con esto: ¿Es natural que un cártel de delincuentes nos dirija? ¿Cuándo elegimos al “Chapo” como autoridad? ¿Vamos a aceptar esto? Entonces hay que crear un cuarto poder de la Unión, que tenga representación y reglas, de otra manera todo esto sigue golpeando al pacto social.
Dice José Woldenberg que el modelo democrático nos está desencantando, que se pusieron demasiadas expectativas delante del cambio y la democracia, que muchos pensaron que con el simple hecho de la salida del PRI de los pinos mágicamente se arreglarían las cosas y no fue así. Eso me preocupa mucho, el modelo democrático es para mi, la única vía para transitar en una sociedad feliz, el único modelo en el que me gustaría vivir, donde el poder de mi voto y mi participación construyan el día a día, pero, por desgracia es cierto ¿para que queremos elegir autoridades, representantes, líderes que no nos cuidan? Autoridades que se enriquecen, que pactan y negocian con nuestra seguridad, nuestra tranquilidad, nuestras vidas ¿de que carajos sirven?
Mi vida, mi tranquilidad, el futuro de mi hijos no vale nada de esto, no vale un “cuate” de presidente municipal al servicio de intereses oscuros, no vale una “Riviera Nayarit” que sólo enriquece a unos pocos, no vale una “Marina de primer mundo” mi mundo vale más que eso, mucho más y no lo vendo por una promesa de bienestar que evidentemente no está cristalizado. ¿qué pedo con esta gente?.
Como colofón, esto lo escribo porque no estoy indignado, estoy severamente encabronado porque me enteré que el miércoles un “comando” armado montó un “falso retén” (¿existe alguno autentico?) en la carretera Tepic – Puerto Vallarta y estuvo decomisando camionetas a quien pasaba por ahí ¿Y Ney? ¿En su casita de la Riviera o paseando en su helicóptero? ¿Y Calderon? ¿de piquete de nalga con Obama? ¿Y Genaro García Luna? ¿Construyendo otro jacalito o ayudando a su esposa en su café a contratar polígrafos? Insisto ¿Qué pedo con esta gente?
Comentarios